Josele Román, Beatriz Rico y Fran Antón representaron ¡Qué bello es morir! una mirada divertida al más allá

La mejor terapia de los creadores/as es desmitificar la muerte mediante la comedia, mostrando con absoluta normalidad y humor cómo es la vida en el más allá, dando por sentado que ese más allá existe, y que es más divertido y llevadero que nuestra imperfecta vida terrenal.

Situaciones absurdas, increíbles, alocadas, todas ellas cómicas que mantuvieron durante 90 minutos la risa constante en el patio de butacas, con sorpresa musical como despedida.